Etiqueta: rentabilidad vacuno de carne

  • Cómo comenzar con la gestión económica.

    Cómo comenzar con la gestión económica.

    Muchos ganaderos me preguntan cómo empezar a realizar la gestión económica de la granja para poder tomar decisiones.

    La clave es obtener datos fiables que te permitan analizar objetivamente lo que pasa en tu explotación de vacas nodrizas.

    A veces se confunde el «flujo de caja» (el dinero que entra menos el que sale) con la «cuenta de resultados». Aunque es importante realizar también el balance de la empresa (activos, pasivos y patrimonio neto), un buen punto de partida para la gestión económica es obtener la rentabilidad «real» del negocio. Para ello debemos sumar todos los ingresos y de ellos restar todos los gastos. Así obtendremos el resultado.

    Nuestro objetivo no es obtener el resultado contable a nivel legal (contabilidad financiera). Lo que queremos es conocer verdaderamente cómo de rentable es la granja. Por ello realizamos una contabilidad analítica interna, también llamada contabilidad de gestión. 

    Principales errores al realizar la contabilidad de gestión.

    Cuando comenzamos con la gestión económica y reviso lo que hacen los ganaderos descubro siempre los mismo errores:

    Se confunden pagos con gastos.

    Un pago es cuando se desembolsa el dinero al adquirir un bien o servicio. Ese momento no siempre coincide con el gasto, porque a veces pueden no coincidir en el tiempo.

    Pero más importante que unos meses de desfase es que se suele asumir como gasto o coste la adquisición de inversiones que van a tener una larga vida útil. Así, si invertimos en una nave, en una manga o en un tractor, el gasto debemos computarlo durante el tiempo de utilidad. Ese gasto, que se denomina amortización, refleja el desgaste que sufren los elementos a lo largo del tiempo. La forma más fácil de calcularla es de manera lineal. Se realiza restando al valor de compra el valor residual y dividiéndolo por los años de vida útil. Por ejemplo un tractor que valga 11.000 €, vaya a durar 10 años y tenga un valor residual (al final de su vida útil) de 1.000 €; con el cálculo lineal supondrá 1.000 € de amortización anual que debe computarse en los gastos.

    Existen gastos que no suponen pagos

    Además de la amortización existen otros gastos que no suponen pagos, pero que también hemos de tener en cuenta. Los denominamos costes de oportunidad tradicionalmente se identifican tres: trabajo, tierra y capital.

    • El coste de oportunidad del trabajo es las horas propias o de familiares sin remuneración que dedicamos a que la granja funcione. En el vídeo ¿Cuánto quieres ganar con tus vacas? lo abordamos con más profundidad. Debemos contabilizarlo como un gasto más.
    • El coste de oportunidad de la tierra se refiere a las fincas propias. Como normalmente no realizamos una amortización de la compra de las tierras debemos computar el dinero que estamos dejando de ingresar por tener a nuestras vacas en ellas. Normalmente utilizamos el valor medio que se pague en la zona por Ha o lo que paguemos nosotros de media en otras fincas. El importe debe responder a la siguiente pregunta: ¿cuánto obtendría arrendando estas tierras si no tuviera vacas?.
    • El coste de oportunidad del capital se obtiene comparando lo que nos estaría rentando el dinero invertido en la granja si lo tuviéramos en otra actividad o inversión. Normalmente utilizamos el valor de las rentabilidades a medio plazo que nos daría un banco por ese mismo dinero.

    Ninguno de estos costes de oportunidad aparece en la contabilidad financiera (a efectos legales y fiscales). Pero sí es importante tenerlos en cuenta para no engañarnos a nosotros mismos. Deben formar parte de nuestra contabilidad de gestión.

    Si no realizamos amortización del rebaño debemos utilizar la variación de inventario.

    A nivel internacional existe una red de expertos que compara la rentabilidad de distintas explotaciones agrícolas y ganaderas en multitud de países del mundo. Se denomina Agri-Benchmark. En España, los datos para ese análisis comparativo los genera y gestiona la Red de Granjas Típicas (RENGRATI).

    En sus recomendaciones para el cálculo introducen un gasto que simplifica mucho la obtención de datos ya que evita el siempre complejo cálculo de la amortización de rebaño. Tanto ellos como nosotros en las granjas en las que trabajamos utilizamos la varación de inventario.

    Nosotros lo computamos en los ingresos, pero da igual siempre que el signo sea el correcto. Si un año el rebaño tiene un valor de 100.000 € y al siguiente de 120.000 € debemos imputar un ingreso de +20.000 €. Si el rebaño disminuye, el ingreso será negativo.

     

    Una vez que tengas la contabilidad finalizada, es el momento de empezar a tomar decisiones. Eso es lo que denominamos gestión económica. Así podrás conseguir una granja lo más rentable posible. Y si cuando llegues a ese punto tienes dudas, puedes contratar mi servicio de asesoría y estaré encantado de ayudarte.

     

  • Comenzamos: ¿Es rentable tu explotación ganadera?

    Comenzamos: ¿Es rentable tu explotación ganadera?

    ¿Es rentable tu explotación de vacuno de carne?

    Una de las principales razones para lanzarme a realizar este blog es que, tras ocho años trabajando como veterinario clínico y en una Agrupación de Defensa Sanitaria (ADS) en la sierra de Madrid, he constatado que la mayoría de los ganaderos desconocen si su explotación es verdaderamente rentable. Es una carencia habitual. Pero que adquiere un carácter más marcado en los ganaderos que se dedican a vacas nodrizas. Es decir, explotaciones de vacuno orientadas a la producción de terneros para su posterior cebo en otras explotaciones. Esto es debido a varios factores:

    1. En gran parte ocurre por la poca profesionalización del sector. Muchos de los propietarios de las explotaciones no son ganaderos a título principal. Los ingresos procedentes de la explotación suponen menos de un 50% de los ingresos de esa persona.
    2. En un gran número de explotaciones, la producción de ganado se convierte en un pseudo-hobby que complementa el trabajo habitual de su propietario. Por ello no existe una verdadera visión empresarial.
    3. Por último, otro factor que afecta en gran medida es la avanzada edad de los propietarios. Y con ello la mínima existencia de relevo generacional. Esto dificulta aún más la aptitud empresarial del negocio. En muchos casos, nos encontramos con ganaderos ya jubilados y que valoran su explotación como una manera de ocupar su tiempo libre. Con este perfil son reticentes a cualquier cambio en el sistema productivo.

    ¿Por qué cobra especial importancia la gestión de la rentabilidad de las explotaciones?

    Durante muchos años, la gran mayoría de las explotaciones fueron rentables porque las premisas eran muy favorables. Los terneros tenían unos buenos precios en el mercado superando en muchos casos los 600 € por animal. Las materias primas a bajo precio (0,20 € el kg de pienso). Así como fuentes de energía y mano de obra a precios mucho más bajos que los actuales.

    A todo esto hay que unir las subvenciones cobradas por los ganaderos (subvención por vaca nodriza, subvención por hectáreas, prima por ternero macho, etc.). Si bien en un primer momento fueron un gran aliciente y estímulo para el sector, actualmente suponen un freno para la incorporación de nuevos ganaderos. Estos tienen muy difícil el acceso a las mismas procedentes de la reserva nacional. Por ello compiten en inferioridad de condiciones y tienen muy difícil hacer su granja rentable. Además ha aparecido una figura de ganadero cuyo único objetivo es el cobro de la subvención. Y en caso de desaparecer esta eliminarían la explotación, que suponen un verdadero lastre para el sector.

    La situación actual ha variado: los precios de las materias primas y fuentes de energía han aumentado, se ha producido un estancamiento en los precios de los terneros durante los últimos años provocando que los márgenes se hayan estrechado notablemente y que explotaciones que en su día fueron rentables, actualmente no lo sean.

    Lamentablemente la realidad es que la gran mayoría de empresarios del sector no llevan una correcta contabilidad de la explotación, encontrando en el mejor de los casos que se limitan a controlar el flujo de caja sin tener en cuenta parámetros como la amortización de instalaciones, rebaño y capitales, el coste de oportunidad, las horas de trabajo invertidas…

    Quiero ayudar a los ganaderos a hacer una mejor gestión y con ello vivir mejor.

    Por todo ello me animé a lanzarme en mi aventura empresarial como veterinario. A comenzar una tesis doctoral para analizar la realidad económica de las explotaciones de nodrizas. A empezar a trabajar en la gestión de explotaciones. Y a partir de esos proyectos, y animado y asesorado por Noelia García comencé con este blog. Queremos que sirva de referente y de ayuda para ganaderos. Que les ayude a llevar su explotación hacia el beneficio económico. Y también, por qué no, que sirva para compañeros veterinarios, ingenieros, técnicos y todo el personal de las granjas que quiera buscar un punto más en la gestión de su explotación. El blog que empezó de forma más amateur, hoy se transforma en una web. Mi agradecimiento a «Singular Poject» por el buen trabajo. Y por aguantar mis demandas a todas horas.

    Con la vista puesta en la economía (una granja rentable) lo que hace que no podamos olvidar: salud, reproducción, nutrición y genética; hoy comienza este nuevo proyecto que espero que disfrutes tanto como yo.

    ¡Bienvenido!